Escríbenos Dónde estamos
Mándanos un mailMándanos un mail
Haz click en:Copiar mailoAbrir mail
Mail copiado
Menu
chat WhatsappTeléfonocómo llegar

Alimentación y Cáncer

Cuando el diagnóstico es cáncer, es habitual que tanto el paciente como la familia se sientan intranquilos y asustados. Las semanas siguientes mientras esperan que empiecen los tratamientos convencionales o aguardan a ser operados, muchos de ellos se preguntan si pueden hacer algo para reforzar su organismo y enfrentar esta etapa con mejor salud.

La respuesta es que . La Dra. Cristina Pellicer Sabadí, especialista en medicina y cirugía integrativas; Maria Josep Sebastià, nutricionista con más de 20 años de experiencia pautando dietas anticáncer, el Dr. Pere Gascón, oncólogo del Hospital Clínico de Barcelon y Beatriz Guerrero, Vicepresidenta de la Fundación Ángela Navarro nos cuentan qué se puede hacer, por qué y cómo hacerlo.


Hay que tener en cuenta aspectos como depuración, refuerzo del sistema inmunitario, prebióticos y probióticos, descanso nocturno, suplementos vitamínicos y fitoterapéuticos, ejercicio físico y cambios en la dieta, y aplicar una de las recomendaciones para cada caso: dietéticas, energéticas y estilo de vida.

Los consejos aquí descritos nunca sustituyen la prescripción y el seguimiento médico oncológico y están pensados para personas mayores de 16 años y no embarazadas. MUY IMPORTANTE: muchas plantas medicinales y suplementos alteran los mecanismos de coagulación e interfieren en la acción de algunos fármacos usados durante la anestesia. Por ello, en caso de tener que someterse a cualquier tipo de intervención quirúrgica o prueba diagnóstica invasiva, se suspenderá el tratamiento a base plantas y suplementos naturales 12-15 días antes de su realización. Por el mismo motivo, en caso de estar en tratamiento con anticoagulantes o antiagregantes sólo se tomarán dichos productos bajo recomendación y control experto en medicina integrativa. Todo tratamiento realizado debe ser comunicado al oncólogo para una mejor coordinación y supervisión del tratamiento.

Del mismo modo que los pacientes con hipertensión, colesterol, azúcar en sangre o con problemas de circulación sanguínea deben evitar ciertos alimentos en su día a día y potenciar el consumo de otros, los pacientes con cáncer también deben evitar ciertos elementos y potenciar otros. Los cambios a realizar en la dieta pueden llegar a ser muchos dependiendo de cómo y qué se haya estado comiendo hasta el momento. Por ello, es recomendable hacer cambios progresivos ya que éstos deberían mantenerse de por vida y el paciente tiene que sentirse cómodo con ellos.

El grado de modificación y optimización de un plan alimenticio anti-cáncer dependerá de la motivación y del grado de adhesión y de satisfacción de cada uno. Claro está que cuantos menos alimentos favorecedores del cáncer se tomen y más alimentos potenciadores de salud se consuman, mayor será el efecto, pero para ello hace falta el consejo y seguimiento de un especialista en nutrición integrativa anti-cáncer. Como norma general, los alimentos serán no procesados, naturales, frescos y a poder ser ecológicos. Alimentos a eliminar y por qué?

  • Todo tipo de AZÚCARES: blanco, integral, de caña, glaseado, miel, siropes y endulzantes artificiales. Por qué hay que eliminarlos? En 1927 el Dr. Otto Warburg descubrió que los tumores cancerígenos necesitan mucha energía para crecer y que la obtenían de la glucosa. Recientemente el Instituto de Investigaciones Biomédicas del Hospital de Bellvitge ha explicado cómo funciona este proceso en un estudio publicado en la revista Nature. Cómo sustituirlo? Para endulzar nuestros platos anticáncer podemos usar estevia. Esta planta tiene un índice glucémico bajo, es decir, que aporta poca glucosa a nuestro organismo y además, regula los niveles de azúcar en sangre por lo que reportará también beneficios a los pacientes diabéticos.

  • HARINAS REFINADAS: Por qué hay que eliminarlos? Contienen gliadina a altas dosis, una proteína pro-inflamatoria y la inflamación y el cáncer van de la mano. Además tienen un índice glucémico alto, lo que significa que aportan mucha glucosa (azúcar) a nuestro organismo. Cómo sustituirlos? En los platos anticáncer podremos acompañar las verduras con pseudocereales como la quinoa, el mijo, o con arroz rojo o negro. Estos alimentos tienen un índice glucémico más bajo y nos aportan carbohidratos de lenta absorción lo que nos da energía a más largo plazo.

  • LÁCTEOS DE VACA y DERIVADOS: yogures, nata, crema de leche, mantequilla, queso. Por qué hay que eliminarlos? Somos el único mamífero que sigue consumiendo lácteos después del destete. Los consumimos ya que los lácteos aportan calcio pero la realidad es que hay otros alimentos que aportan a nuestra dieta incluso más calcio que la leche. Además, la caseína (la proteína de la leche) produce una elevación de la IGF-1 el factor de crecimiento insulínico tipo 1, o IGF1 (del inglés: insulin-like growth factor-1) que promueve el crecimiento celular. La ruta de señalización del IGF parece jugar un papel importante en el cáncer. Varios estudios han demostrado que niveles altos de IGF aumentan el riesgo de cáncer. ¿Cómo sustituirlos? La leche de vaca se puede sustituir por leches vegetales. Si se sufren problemas de tránsito intestinal se puede usar lecha de avena que facilita la evacuación de heces. Otra leche recomendable para los pacientes con cáncer es la leche de almendra SA (no confundir con la leche de almendra condensada). Es dulce y además aporta a nuestra dieta parte del calcio que necesitamos a diario. Se pueden consumir lácteos de oveja o cabra de origen ecológico dos veces a la semana. No hay que olvidar que hay otros alimentos como los garbanzos, las nueces, el brócoli, los berros, el perejil y la albahaca que también aportan calcio a nuestra dieta.

  • CARNE ROJA: ¿Por qué hay que eliminarla? La carne roja aporta una importante cantidad de grasa saturada que tiene efecto pro-inflamatorio y como se ha comentado anteriormente es muy importante evitarlo. Además, las carnes (especialmente la roja) y el pescado en menor medida acumulan más sustancias tóxicas que los vegetales. Además, al cocinarlas se generan aminas heterocíclicas y benzopirenos, ambas relacionadas con el cáncer y múltiples estudios relacionan el consumo de carne roja con distintos tipos de cáncer. ¿Cómo sustituirlos? La carne roja debe sustituirse por proteína vegetal: frutos secos (almendras, nueces y avellanas) y legumbres (lentejas, garbanzos y azukis). Recuperando los platos de cuchara de antaño, que combinaban las legumbres con verduras y hortalizas haremos un gran favor a nuestra salud. Se puede consumir pollo de origen ecológico o pescado azul, dos veces a la semana. Al eliminar de nuestra dieta todos estos alimentos surgirá, de forma natural, aumentar el consumo de frutas y verduras.

NOTA IMPORTANTE: La dieta no debe ser la misma en los tiempos de preparación y de recuperación de una cirugía, durante el tratamiento con quimioterapia, en estados de diarrea o de estreñimiento, o en el postcáncer. Se aconseja el asesoramiento y control por parte de un especialista en nutrición integrativa para adecuar la dieta a cada situación personal y a cada tratamiento convencional que se recibe.

Desde Care Food haremos hincapié en aquellos cambios a realizar en la alimentación: “Que tu alimento sea tu medicina y que tu medicina sea tu alimento”, una antigua cita de Hipócrates de Cos, uno de los primeros médicos más conocidos de la historia de la medicina.

haz clic para copiar mailmail copiado